jueves, 24 de septiembre de 2009

Capilla Divino Rostro



La Capilla Divino Rostro se inauguró el 5 de marzo de 1939.

Fue proyectada por Angiolina Astengo de Mitre en memoria de su esposo Emilio Mitre.

La Señora de Mitre donó el terreno y participó activamente en la obra y en algunos bocetos de las ornamentaciones. En este sentido, se dice que la Capilla es el resultado de su interpretación personal del arte hispanoamericano, bajo la dirección del Arq. Antonio Bilbao la Vieja y la construcción de Crescio Bernasconi.

El templo sigue los lineamientos estilísticos de las Iglesias coloniales de las serranías cordobesas, como las de Candonga, en los que se detaca la blancura y rusticidad de los muros, el atrio abierto en forma de nicho y la riqueza de los altares y púlpito, las tallas y ornamentaciones.

La fachada esta construída por una gran hornacina que enmarca el acceso. A la derecha, se alza la única torre - campanario que remata en una espadaña que sostiene las campanas.

Consta de una sola nave, precedida de un pequeño nártex que termina en un abside semicircular. El interior es de una deslumbrante blancura y deliberadamente despojada de ornamentos. Por expresa decisión de la Señora de Mitre, solo se disponen pinturas de imagenes religiosas, evitandose la escultruas (a excepción de la imagen de Nuestra Señora del Carmen, incorporada en los últimos tiempos).

Atrae unicamente la atención el retablo ricamente tallado y dorado que contrasta con el resto del ámbito.

La decoración que cubre el muro de la cabecera y el casquete del ábside, es de inspiración peruana y mestiza, se tomó como modelo el de la Capilla Doméstica de la Compañía de Jesús de Cordoba.

El altar mayor es una pieza de madera original de Lima y realizada en la Escuela de Arte de los Jesuitas. En el arco principal se destacan los motivos inspiados en la flora Argentina.

La magnífica faz de Jesús - el Divino Rostro- fue traído probablemente de Francia, aunque también se le adjudica ser una réplica de la Verónica cuyo original se encuentra en Turín (Italia).

Los altares laterales estan tallados en madera de 5 cm de espesor, doradas con láminas de oro, patinados y policromados al estilo barroco. Estos se inspiraron en la Iglesia de San Francisco de Bahía (Brasil). La imagenes pictóricas son : la Virgen del Perpetuo Socorro y San José con el Niño. Junto al altar de la Virgen se destaca una pequeña pieza de orfebrería, realizada en plata, repujada y poliocromada, obra del escultor Merens Blanco.

El púlpito ricamente decorado, tiene bajorelieves de cabezas de ángeles policromados, fue realizado por el escultor italiano Raimundo Catteruccia.

A lo largo de la única nave, se encuentran las mayólicas que reproducen el Vía Crucis.

Virginia E.

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